Lo que vivimos ayer en el Hotel Abades de Granada, esperando la llegada de Rubalcaba, que no pudo ser debido a las fuertes nevadas que dejaron atrapado al Candidato y a su comitiva en el Puerto de la Mora, se llama Fiesta de la Democracia. Cuando en una organización política, social o económica, sus miembros pueden optar por más de un Candidato, se ejerce algo tan bueno, aunque nunca perfecto, como el ejercicio de la Urna.
Es normal el posicionamiento entre unos y otros e incluso los “chascarrillos” de pasillos. Yo me sé algunos (puedo llegar a ser bastante ingenioso e irónico) pero ni los hago públicos, ni los escribo jamás. Soy un socialista a la antigua usanza; de los que jamás pondrían un punto o coma que pudiese dañar a mi organización que lleva más de 100 años trabajando por la libertad y la democracia con sus aciertos y con sus errores. De los de Pablo Iglesias que lo mismo andaba por los pasillos y despachos de las Instituciones que caminaba por los cafés, mercados y pueblos, con la misma humildad machadiana del ligero de equipaje
La democracia interna significa que, como yo, tengamos grandes y queridos amigos en una u otra candidatura. Yo he optado, junto con mi amigo y “ex-jefe” Rafa Simancas, por Rubalcaba por parecerme el mejor, pero eso no quita que piense que Chacón es mala o lo haría fatal si ganase.
Tengo “en el otro lado” amigos, compañeros y personas queridas con las que además he trabajado y colaborado en mi etapa de Madrid. Antonio Carmona, Pedro Zerolo, Cristina Narbona o el mismisimo Borrell (a cuyo equipo pertenecí en las famosas Primarias).
De esta forma he dicho y seguiré diciendo que, en mi humilde entorno personal y político, hago campaña por Rubalcaba por los motivos que expuse en mi articulo publicado en Granada Hoy el miércoles 11 de enero y que está puesto en la web www.rubalcaba38.es en el apartado de opinión.
Pero el 5 de enero, cuando el Presidente del Congreso Federal, lea los resultados de las democráticas urnas, ese o esa que salga nombrado o nombrada será durante el tiempo que dure su mandato mi Secretario o Secretaria General y con el nuevo equipo que salga del Congreso me pondré, como todos los compañeros y compañeras, a trabajar como siempre, para demostrar a la ciudadanía que no somos iguales y que hay diferentes maneras de hacer política.
Se llama Democracia interna y, en España, somos los únicos que la hemos ejercitado. El problema es que cuando la hacen los americanos algunos se ponen “cachondones” y babean al ritmo de las barras y estrellas, pero cuando se hacen en suelo patrio y un partido de izquierdas, las llaman batallas, guerras, luchas o peleas cuando solo tienen un precioso nombre: DEMOCRACIA.