“Antes de la iluminación, cortar madera y llevar el agua. Después de la iluminación, cortar madera y llevar el agua” (Wu Li)
Tras las elecciones del 25M en Andalucía y la formación del nuevo gobierno por el que esta tierra bendita, junto –afortunadamente- a Francia van a ser gobernadas por la izquierda, llegan ahora los no menos democráticos Congresos tanto regionales, como provinciales como de las diferentes agrupaciones del PSOE.
Van a ser tiempos de reflexiones, movimientos, alzado de manos, bajadas de otras y sobre todo, de mucha democracia, porque a diferencia de la derecha, si de algo podemos enorgullecernos es de que en nuestra organización siempre hay buen movimiento y ganas de debatir y confrontar ideas y modelos.
A mí nunca me han gustado ni los egos, ni los excesivos personalismos, ni las pseudoalternativas que surgen siempre cuando uno dice Diego mientras no mucho antes decía digo. De esas ni hablo ni hablaré. Allá cada unos y unas con sus conciencias.
Como de siempre he venido practicando algunos principios básicos que todo socialista debe llevar grabado a fuego en el corazón, como son la Austeridad, la Humildad, la Solidaridad y la Utopía, y como en lo personal siempre ando “cojín de meditación en posaderas”, ofrezco algunas “reglas” de las que se suelen llevar en las vidas de los retiros espirituales y que pueden venir bien para estos tiempos y que, además, son inmejorables para llevar una vida de concentración, tranquilidad y conciencia.
Hágase una sola cosa a la vez, porque quien mucho abarca, poco aprieta. Camínese despacio pues las prisas son muy malas consejeras, sírvase a los demás siempre por encima de uno mismo pues esto aleja nuestro espíritu de populismos egocéntricos y tengan siempre la palabras concordia, unidad, respeto y humildad por encima de todo, pues son ellas las que evidencian que se es socialista con mayúsculas.
No son demasiadas reglas. Sólo aquellas que me parecen más indispensables y necesarias para ir paseando por estos caminos democráticos que se avecinan.
Llega el buen tiempo, y aunque en el frio invierno también es posible ser feliz, el anuncio del sol que aparece siempre por detrás de las nubes, no debe cegarnos de ansiedad y ambición porque luego pueden llegar las tormentas de verano y de no existir la unidad del pararrayos, se pueden quemar los campos.